Conejos Robóticos, la Nueva Arma Contra las Pitones Invasoras en Florida

Florida está desplegando una innovadora estrategia para combatir la creciente población de pitones birmanas, una especie invasora que está devastando la fauna local: ¡conejos robóticos!

¿Por qué conejos robóticos?

Las pitones birmanas, introducidas en Florida en la década de los 90, se han adaptado tan bien al ecosistema de los Everglades que han diezmado las poblaciones de pequeños mamíferos y aves. En el Parque Nacional Everglades, se estima que han eliminado el 95% de los pequeños mamíferos.

El problema principal no es la eliminación de las pitones, sino su detección. Son maestras del camuflaje, lo que dificulta enormemente su localización. Por eso, el Distrito de Administración del Agua del Sur de Florida y la Universidad de Florida se unieron para crear una solución ingeniosa: conejos robóticos que imitan a los conejos de marisma, una de las presas favoritas de las pitones.

¿Cómo funcionan estos conejos mecánicos?

Estos conejos no son simples juguetes. Han sido modificados para emitir calor, olores y movimientos naturales que los hacen parecer conejos reales. Funcionan con energía solar y pueden ser controlados remotamente. Se colocan en pequeños corrales vigilados por cámaras de video que alertan cuando una pitón se acerca.

“Se parecen a un conejo real”, afirma Mike Kirkland, biólogo especializado en especies invasoras del distrito de agua. “Puedo enviar a uno de nuestros contratistas para que vaya y retire la pitón”.

Una inversión para el futuro

Cada conejo robótico cuesta alrededor de $4,000, financiados por el distrito de agua. Aunque pueda parecer una inversión considerable, es una alternativa más eficiente y económica que el uso de conejos vivos como señuelo, que resultó ser costoso y requería mucha mano de obra.

El futuro del control de especies invasoras

Investigadores de la Universidad de Florida han equipado 40 conejos de juguete con motores y calentadores para imitar los movimientos y la temperatura corporal de un conejo de marisma. Esta creación se basa en más de una década de investigación científica que comenzó con un estudio de 2012 que transportó conejos al Parque Nacional Everglades para ver si se convertían en presa de pitones.

Robert McCleery, profesor de ecología y conservación de la vida silvestre de la UF, quien dirige el estudio del conejo robot, mencionó que los conejos no sobrevivieron mucho tiempo. Estudios posteriores revelaron que las pitones se sienten atraídas por los conejos vivos en corrales con una tasa de atracción promedio de aproximadamente una pitón por semana.

Se espera que este enfoque innovador sea un "cambio de juego" en el control de la población de pitones, protegiendo así la biodiversidad de los Everglades.

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