La discusión sobre el huso horario en Argentina ha resurgido con fuerza. La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que propone retrasar una hora los relojes en todo el país, pasando del actual UTC -3 a UTC -4. Esta iniciativa, impulsada por el diputado Julio Cobos, busca alinear la hora oficial con la hora solar real que corresponde geográficamente a la mayor parte del territorio argentino.
¿Por qué se plantea este cambio?
Según el Sistema Internacional de Husos Horarios, la mayor parte de Argentina debería estar en UTC -4, mientras que la zona cercana a la Cordillera de los Andes correspondería a UTC -5. El actual UTC -3, fijado en 1969, genera un desfasaje que, según Cobos, produce gastos innecesarios y afecta la calidad de vida.
¿Qué dicen los expertos?
Especialistas en cronobiología señalan que el reloj biológico humano necesita estar sincronizado con la luz natural. La luz matutina mejora el estado de alerta y el ánimo, mientras que la falta de exposición al sol altera los ritmos internos y afecta el rendimiento. Andrea Pattini, investigadora del CONICET, destaca la importancia de reconsiderar el huso horario oficial basándose en criterios geográficos, biológicos y energéticos.
- Hora Solar vs. Hora Oficial: La hora solar se basa en el movimiento del Sol, mientras que la hora oficial es una convención para que una franja de la Tierra comparta el mismo horario. Idealmente, la hora oficial debería ajustarse lo más posible al mediodía solar.
- Antecedentes: Argentina ha tenido numerosos cambios de huso horario a lo largo de su historia.
Controversia y Opiniones Divididas
El proyecto no está exento de polémica. Si bien sus defensores argumentan que traerá ahorro de energía y mejorará el rendimiento escolar, otros expertos creen que los beneficios podrían no materializarse. Diego Golombek, científico y divulgador, considera incorrecto el proyecto, especialmente la idea de volver a modificar el huso horario a -3 según la estación del año.
¿Cuándo se aplicaría el cambio?
El proyecto, que ahora debe ser tratado por el Senado, plantea que el 1° de abril de 2026 se atrasaría el reloj una hora y luego, en septiembre, se volvería a adelantar.