En los últimos días, ha surgido una controversia en Estados Unidos que involucra a un pastor en una iglesia en Minneapolis, Minnesota, y su posible vinculación con las autoridades de Inmigración y Seguridad (ICE) de Estados Unidos. Los activistas han interrumpido servicios dominicales en la iglesia, acusando que un pastor asociado a la congregación trabaja para la agencia federal. Este hecho ha desencadenado una investigación por parte de las autoridades federales y generado un debate sobre los derechos de la libertad de expresión y el funcionamiento judicial.
Según informes de la Star Tribune y el BBc, los activistas protestaron durante un servicio religioso en la Cities Church en St. Paul, Minnesota, al considerar que un pastor de la congregación, David Easterwood, es un oficial de ICE. Los manifestantes gritaban frases como «ICE out» y «Justicia para Renee Good», referenciando a una mujer que fue asesinada por un agente de ICE el 7 de enero. El Ministerio de Justicia estadounidense ha señalado que los activistas han «desacarazado una casa de oración» y que investigarán a los manifestantes por violaciones de derechos civiles.
El caso ha generado una respuesta desde el gobierno federal. El Departamento de Justicia ha anunciado que el Secretario de Seguridad Nacional (DHS) no confirma ni niega las identidades de sus agentes, pero ha revelado que un hombre llamado David Easterwood ha sido identificado en archivos judiciales como el director ejecutivo del ICE en el área de St. Paul. Este hecho ha sido confirmado por informes de la Associated Press y el Minnesota Star Tribune.
La situación ha provocado una serie de reacciones en redes sociales y en las noticias. El presidente Donald Trump ha publicado un mensaje en su cuenta de Truth Social que incluye una afirmación incorrecta sobre una persona que fue condenada por violar la FACE Act (Ley contra el acceso a aborto), afirmando que debería recibir 40 años de cárcel. Esto ha sido criticado por sus errores, como lo señaló el propio autor al admitir que fue un error en la escritura de «40 años» en lugar de «40 meses».
Los activistas en contra del ICE han destacado la importancia de proteger los derechos de las personas afectadas por la inmigración. En un contexto de protestas ampliadas en Minnesota después del asesinato de Renee Good, el caso ha sido visto como una herramienta para criticar la política de inmigración de Trump, que ha sido criticada por su enfoque restrictivo.
La controversia ha generado debates sobre la justicia, la libertad de expresión y el papel del gobierno en la protección de los derechos civiles. Los críticos argumentan que la acción del gobierno federal en este caso puede ser un ejemplo de abuso de poder, mientras que los defensores del mensaje protestante enfatizan la necesidad de proteger los derechos de las personas afectadas por el ICE.