Tres frentes fríos en curso: cómo afectarán el clima en Argentina y las implicaciones para el sector agrícola

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La próxima semana marcará un cambio significativo en el clima argentino, con la activación de tres frentes fríos que, según las últimas proyecciones de Meteored, tendrán como objetivo enfriar el territorio desde el sur hacia el norte. Antes de que estos sistemas lleguen a su punto máximo, el país tendrá que enfrentar un periodo de alta inestabilidad atmosférica caracterizado por tormentas intensas y vientos fuertes que afectarán a múltiples regiones.

Según el análisis del Servicio Nacional de Meteorología y Geofísica (SMN), una perturbación en niveles medios y altos de la atmósfera cruzará la cordillera durante el domingo, generando un inicio de inestabilidad que se proyecta como un evento de alta intensidad. Este fenómeno inicial, conocido como el primer frente frío de la semana, comenzará a manifestarse en el norte de la Patagonia hacia el final del día, marcando el inicio de un periodo prolongado de enfriamiento en el territorio nacional.

El impacto de estos frentes fríos en la región del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) será notable, con temperaturas que, después de varios días de calor intenso, se reducirán a niveles estimados en 28 grados. El SMN indica que el clima en esta zona cerrará la semana con una estabilidad térmica que permitirá un descenso gradual en las temperaturas, aunque con una fase inicial de lluvias intensas que podrían causar inundaciones en zonas bajas.

El fenómeno climático en marcha no solo afectará las temperaturas, sino que también tendrá implicaciones relevantes para distintos sectores, especialmente el agrícola. Los productores de cereales y frutas en zonas cálidas como la Pampa y el norte de la Patagonia podrían enfrentar dificultades en la cosecha debido a las lluvias inesperadas que podrían alterar los ciclos naturales de crecimiento. En contraste, en regiones más frías, como la Patagonia, el enfriamiento acelerado podría beneficiar a los cultivos de cultivos de temporada, como las plantas de frutos secos y especies adaptadas a climas más fríos.

Los especialistas en climatología destacan que la interacción entre estos frentes fríos y las corrientes marinas puede generar una mayor variabilidad en las precipitaciones. Este efecto, conocido como 'frente frío-océano', podría causar que las precipitaciones se distribuyan de manera más desigual en el país, con algunas regiones experimentando lluvias severas mientras otras permanecen secas. Este fenómeno es particularmente preocupante para las zonas costeras, donde el aumento de la humedad podría provocar olas de lluvia intensa que impactarán en la productividad agrícola y en las actividades diarias.

La prevención de posibles consecuencias de estas alteraciones climáticas es clave para el sector agrícola. Los agricultores deben estar preparados para ajustar sus prácticas de cultivo, como el aumento de la irrigación en zonas que puedan verse afectadas por la falta de agua

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