El Operativo de la Prefectura Naval Argentina está en marcha para localizar a una joven de 23 años que desapareció mientras realizaba un bautismo de buceo en las aguas del Golfo Nuevo, en Puerto Madryn, provincia de Chubut. Según fuentes de la Prefectura, la joven se sumergió junto con otros tres buzos el lunes para obtener una certificación de buceo. Desde entonces, no ha emergido a la superficie, lo que ha generado una alerta urgente en la zona.
El incidente ocurrió en un área conocida por su claridad acuática y su diversidad de corales, pero también por su peligrosidad en condiciones de oleaje. Los técnicos de la Prefectura indican que la desaparición podría deberse a una mala visibilidad o un error en la profundidad estimada. Sin embargo, el hecho de que la joven estuviera en proceso de certificación sugiere que podría haber tenido conocimientos básicos de seguridad submarina.
El área de búsqueda se centra en un radio de 500 metros alrededor del punto donde se produjo el incidente. Los equipos de rescate están utilizando drones y sonares para localizar cualquier señal de vida. El Gobierno nacional ha activado el protocolo de emergencia para una persona desaparecida en aguas profundas, lo que incluye la coordinación con organismos internacionales especializados en salvamento marino.
Los familiares de la joven, que se encuentra en una etapa crítica de desesperanza, expresan que la joven era una entusiasta del deporte acuático y había planeado participar en una expedición de buceo en el área. Su última comunicación fue a través de una aplicación de navegación que indicó que estaba en el área de buceo.
Este caso representa un desafío para la seguridad en zonas costeras de Argentina, donde el buceo es cada vez más popular. Los técnicos de la Prefectura destacan que las condiciones del Golfo Nuevo, con sus corrientes y temperaturas variables, pueden aumentar el riesgo de accidentes en actividades marítimas. La Prefectura ha advertido sobre la importancia de realizar actividades en grupo y tener acceso a herramientas de seguridad adecuadas.
El incidente también refleja las dificultades en la regulación de actividades deportivas en aguas profundas. Aunque el buceo es considerado un deporte seguro, el aumento en el número de practicantes no está acompañado de un aumento proporcional en la formación técnica. La Prefectura ha comenzado a revisar las normativas para asegurar que los participantes en actividades marítimas tengan el debido nivel de preparación.
La búsqueda se ha vuelto una prioridad nacional, ya que Puerto Madryn es un destino turístico importante para el país. El incidente ha generado una mayor conciencia sobre la seguridad en actividades acuáticas y ha impulsado a varios organismos a revisar sus protocolos de emergencia en zonas costeras.