Este viernes, el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina emitió una alerta amarilla por tormentas severas en la provincia de Mendoza. Según el informe oficial, el fenómeno afectará principalmente la zona metropolitana de Mendoza, así como áreas cercanas al Valle de Uco y el norte de la región. La alerta indica una elevada probabilidad de lluvias intensas, ráfagas de viento superiores a 50 km/h y caída de granizo, según datos recientes del Instituto Nacional de Meteorología (INM).
La alerta se extiende desde el sur de la ciudad de Mendoza, pasando por el área de San Juan, y llega hasta los municipios de Los Chaltenses y San Pedro de Atacama. Estas zonas han sido identificadas como las más vulnerables debido a la combinación de altas temperaturas y la presencia de terrenos lluviosos. El INM advierte sobre el riesgo de deslizamientos y daños en infraestructuras locales, especialmente en zonas con pendientes pronunciadas.
Los habitantes de Mendoza están siendo alertados sobre la necesidad de evitar la actividad al aire libre durante las horas pico de las tormentas. El gobierno local ha recomendado que las personas que se encuentren en zonas con riesgo de inundación se alineen a las indicaciones de las autoridades. Además, se ha establecido un sistema de monitoreo en tiempo real para evaluar la intensidad de las precipitaciones, con actualizaciones cada 30 minutos a través de las redes sociales oficiales.
Esta alerta no es la primera en el año en la región. Desde el último mes, el clima en Mendoza ha mostrado una tendencia hacia fenómenos meteorológicos más variables, incluyendo olas de calor y precipitaciones repentinas. La combinación de estos factores ha llevado a una mayor frecuencia en las alertas meteorológicas en la zona metropolitana, lo que requiere una preparación adecuada por parte de la población.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ha señalado que la alerta amarilla por tormentas es una medida preventiva para minimizar impactos a la población y al medio ambiente. Los servicios de emergencia están disponibles para atención inmediata en caso de emergencias, y se recomienda a los ciudadanos mantener sus dispositivos electrónicos en modo de baja energía para evitar sobrecargas en las redes eléctricas durante el evento.
La comunidad local ha mostrado una respuesta rápida ante la alerta, con numerosos voluntarios organizados para ayudar a los afectados en caso de necesidad. Este tipo de alertas, aunque no siempre provocan daños significativos, son esenciales para la seguridad pública en áreas con clima variable.