Este viernes 20 de febrero de 2026, el pronóstico del clima en Mendoza indica una jornada inestable con posibilidad de tormentas durante la tarde y noche. Según el Servicio Meteorológico Nacional, las temperaturas oscilarán entre 18°C y 27°C, con un aumento en la inestabilidad a medida que avance el día.
La jornada comenzará con un cielo parcialmente nublado durante la mañana, donde las temperaturas tendrán un ascenso gradual. Los vientos serán leves, entre 7 y 12 km/h, y el ambiente presentará condiciones agradables para la actividad diurna. Este cambio en la temperatura y la presencia de nublados generará un ambiente preciso para el desarrollo de fenómenos climáticos más intensos a medida que se acerque el mediodía.
Según el pronóstico, alrededor de las 14:00 horas, el termómetro alcanzará los 27°C, momento en el cual se espera un incremento en la inestabilidad atmosférica. Esto llevará a la posibilidad de desarrollarse tormentas aisladas, algunas de ellas con intensidad localizada. Las probabilidades de precipitación variarán entre el 40% y el 70%, con un mayor riesgo en la segunda mitad del día.
Es importante destacar que, en momentos específicos de la jornada, las ráfagas de viento podrían alcanzar hasta 42 a 50 km/h, lo que puede afectar a las actividades al aire libre. Estos eventos climáticos, aunque no extremos, requieren precaución por parte de los habitantes y visitantes de la región.
El pronóstico en Mendoza refleja una transición climática típica de la estación, donde la interacción entre el calentamiento diurno y la humedad del ambiente favorece la formación de nubes y tormentas. Este fenómeno es común en la región, especialmente en días con condiciones inestables.
Para los residentes y turistas, se recomienda realizar actividades al aire libre durante las horas más frescas, como la mañana o la tarde temprana, y evitar desplazamientos en áreas con mayor probabilidad de lluvia. Además, se sugiere revisar las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional cada hora para asegurar una preparación adecuada ante posibles cambios en el clima.