Despedida tumbera en Lanús: el ladrón de 14 años abatido por un policía en Monte Chingolo

Anuncio

El pasado lunes, 26 de febrero, en el barrio de Monte Chingolo, en la provincia de Buenos Aires, un adolescente de 13 años, Alejo Jairo Zahir Mesa, fue baleado por un francotirador de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un presunto robo de una motocicleta. El hecho, que generó un impacto en toda la región, marcó un momento trágico en la vida del menor, quien terminó en el hospital con graves heridas y falleció poco después. La policía aclaró que el joven fue abordado por tres cómplices en un intento de robo, lo que provocó que el francotirador, al ser acusado por el menor, se defendiera con disparos en el aire para evitar el robo.

El cuerpo de Zahir Mesa fue trasladado al hospital, donde los médicos determinaron que las heridas fueron fatales. Su familia y amigos decidieron celebrar su despedida con una ceremonia única en el barrio: una despedida tumbera. Esta práctica, conocida en la región, implica una caravana de motos que circulan por las calles, con los conductores disparando en el aire como símbolo de despedida. El evento, que se llevó a cabo este miércoles, fue organizado por la familia y amigos del adolescente, quienes respetaron su vida y su legado en el barrio.

Según fuentes locales, Zahir Mesa era un joven promisorio, que jugaba en el Club Atlético Juventud y tenía un gran interés en el deporte. Su despedida fue una expresión de respeto hacia su vida, que se destacó por su carácter juguetón y su relación con el entorno. Los amigos le decían 'te robaste el cielo guachín', una frase que significa 'te robaste el cielo' en el dialecto local, y que se usa para despedirse de forma creativa y lúdica.

El hecho también generó debates en las redes sociales, donde muchos se preguntaron si la acción del francotirador fue excesiva o si se debió a una situación de confusión. La policía aclaró que el francotirador actuó en respuesta a la situación, pero el hecho no fue un ataque previo. El caso ha llamado la atención por la despedida tumbera, una práctica común en el barrio que, aunque tiene un significado cultural, ha sido malinterpretada por algunos como una despedida violenta.

La comunidad de Monte Chingolo ha expresado su solidaridad con la familia, destacando que el joven era un buen joven y que su despedida fue una manera de honrar su vida. Los amigos y familiares han estado en contacto con la policía para asegurar que el hecho no fue un ataque previo, sino una situación de defensa. El caso ha generado una reflexión sobre la forma en que la policía interactúa con los jóvenes en zonas marginales y la necesidad de un enfoque más humano en las operaciones.

En el contexto local, la despedida tumbera es una práctica cultural que se realiza en muchos barrios de la región, pero en este caso, se utilizó de manera innov

Anuncio

Compartir artículo