La ciudad de Brampton, en Ontario, ha implementado una nueva normativa que obliga a los dueños de tiendas a pagar una multa de $100 por cada carrito de compra abandonado que los servicios municipales deban recolectar y devolver en áreas públicas. Este cambio, parte del presupuesto 2026 aprobado el 6 de febrero, busca reducir el número de objetos abandonados en espacios ciudadanos, como parques y áreas verdes.
Contexto y motivación
Según información publicada en el periódico Brampton Guardian, el tema fue abordado por el concejal Rowena Santos en una reunión del consejo municipal en septiembre de 2025. Los comentarios recibidos en su oficina sobre carros de compra abandonados en zonas públicas motivaron la creación de esta normativa. El nuevo reglamento, que se aplica desde marzo de 2026, refleja una respuesta a la creciente cantidad de carros de compra que las empresas de retail dejaban en áreas de propiedad municipal.
Impacto y consecuencias
La medida afecta principalmente a establecimientos de comida, como supermercados y tiendas de conveniencia, que ahora deben asumir el costo de recolección y devolución de los carritos. Los dueños de estos negocios pueden ser notificados por la ciudad si los empleados municipales deben recoger y devolver los carritos, generando una carga financiera significativa para ellos.
Reacción de la comunidad
Los negocios locales han expresado preocupación sobre la medida, destacando que la cantidad de carros de compra abandonados en áreas urbanas es un problema común en muchos municipios. Algunos comercios informan que el costo de la multa podría ser un obstáculo para pequeñas empresas que no pueden pagar este tipo de cargos. Además, se han presentado solicitudes para que el gobierno local considere alternativas más económicas para resolver el problema.
¿Cómo funciona la normativa?
El reglamento establece que cada vez que los servicios municipales deben recoger y devolver un carrito de compra abandonado, el dueño de la tienda debe pagar $100. Esta medida busca no solo recompensar la ciudad por los costos de recolección, sino también incentivar a los propietarios a mantener sus carritos en buen estado y en sus propios establecimientos.