Real Madrid se opone al partido Villarreal-Barça en Miami: ¿Por qué?

El Real Madrid ha expresado su firme oposición a la propuesta de LaLiga de llevar el partido entre el Villarreal y el FC Barcelona a Miami. A través de un comunicado oficial, el club blanco ha solicitado a la UEFA, la FIFA y el Consejo Superior de Deportes (CSD) que no aprueben la iniciativa.

Argumentos del Real Madrid

El Real Madrid argumenta que la medida, impulsada sin consulta previa a los clubes, vulnera el principio de reciprocidad territorial que rige en las competiciones de liga a doble vuelta. Según el club, alterar este principio otorga una ventaja deportiva indebida a los clubes solicitantes y compromete la integridad de la competición.

El comunicado del Real Madrid señala que la integridad de la competición exige que todos los partidos se celebren bajo las mismas condiciones para todos los equipos. Modificar unilateralmente este régimen, según el club, rompe la igualdad entre contendientes, compromete la legitimidad de los resultados y sienta un precedente inaceptable.

La postura de Javier Tebas y LaLiga

El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha defendido la propuesta de jugar partidos fuera de España como una forma de desarrollar la marca y ampliar la base de aficionados en mercados internacionales como Estados Unidos. Tebas ha comparado la iniciativa con la de otras ligas deportivas como la NBA y la NFL, que también han jugado partidos fuera de sus países.

La RFEF ya ha dado el visto bueno a la propuesta, pero aún necesita la aprobación de la FIFA y la UEFA para hacerse realidad. La idea de llevar partidos de LaLiga a Estados Unidos lleva gestándose desde hace casi una década, y ahora parece estar más cerca que nunca de concretarse.

  • El Real Madrid rechaza el partido en Miami.
  • Argumenta la vulneración del principio de reciprocidad.
  • Tebas defiende la internacionalización de LaLiga.
  • La RFEF ya aprobó la propuesta.

La decisión final sobre si el partido Villarreal-Barça se jugará en Miami está ahora en manos de la FIFA y la UEFA. La polémica está servida y el futuro del fútbol español podría estar en juego.

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